sábado, 25 de febrero de 2012

Bien dicen, no es guapo es músico.

Ayer pensaba justamente en eso, como por mi vida han pasado cada músico feo,
sí lo acepto, he salido con feos, pero muy buenos músicos,
¿Qué encanto especial tienen ellos? Esa es la pregunta del millón, sin respuesta, gran incógnita,
y es que a nosotras las mujeres, y sí hablo por la flamante mayoría nos fascina que nos toquen la guitarrita aunque sea, ya sí es pianista ps mejor o bajista de esos pocos que hay,
yo debo aceptar que tengo una gran debilidad por las percusiones,
ah que guapos se ven los feos golpeando fuertemente los tambores,
ahí les va el recuento de los daños, un guitarrista fue el primero,
sí me conquisto cantando cancionsitas chafas en una guitarra vieja, luego siguió el mejor de todos, guitarrista, bajista, baterista, percusionista y por si fuera poco cantaba como los ángeles,
bueno ya que me acuerdo y siento feo,
después siguió otro guitarrista (eso es lo que más abunda) luego un baterista, oh yeah,
unos de los últimos fue un percusionista, feísimo, pero que bien tocaba el djembe,
últimamente han sido puros guitarristas, (no les digo) debo aceptar que dos de tres con lo que he salido estos meses, han sido la exención de la regla, guapos, que digo guapos, guapísimos los condenados,
yo no sé pero conmigo se confirma, no me importa que sean feos, son músicos y eso es lo que importa.