martes, 24 de julio de 2012



Sin título aún.

Escrito el 02 de febrero, desde el fondo para afuera.

¿Cuándo vas a encontrar a esa persona?
¿Estás segura de qué existe?
¿Cómo es la mente de aquel a quién quieres amar?
¿Se puede querer amar o simplemente se hace?
Aún hay mucho por ver, mucho más...
Conéctate con el universo
el polvo estelar va traerlo a ti,
necesitar amar, amarte, ser, ver, oír, fluir.
Sal al camino, las fuerzas inexplicables vendrán a ti,
van a encontrarte, estarás tan libre, tan tú,
tan universal, infinita, inmortal,
serás lo que él también quiere
se habrán conectado con el universo
y serán uno con el y uno entre ustedes,
uno con todos, con el amor infinito.
Como el viento que viene y va y está en todo,
así serán ustedes.
No importa, nada importa ya,
nunca nada ha importado en realidad,
eres nada más polvo estelar,
un desatino controlado.
Sólo ríete y fluye, fluye con el universo.
¿Eres lo que quieres ser?
Cuando lo seas las fuerzas inexplicables traerán a ti a tu compañero de destino.

Si me conociera

Si me conociera sabría que no soy perfecta y no buscaría serlo
no me hundiría en mis defectos
me pararía en cambio sobre mis virtudes,
habría quienes dijeran de mí cosas
y no me importaría;
haría a mi corazón sordo
y a mis oídos necios.
No quiero que la gente me acepte,
si en realidad aún no me he aceptado yo
y es que todavía no me conozco
y cuando creo ya conocerme descubro algo en mí
que antes no  había percatado.
Sé que siempre seré una extraña en esta casa que soy yo,
que nunca terminaré de aprender
porque aún ni siquiera he comenzado,
sé también que cuando me conozca
no seré perfecta
y no tengo,
ni tendré objeción en aceptarlo.

lunes, 23 de julio de 2012

¿Qué haría si ya no tuviera miedo?

¿Qué haría si ya no tuviera miedo? Es tan recurrente la pregunta y tan amplias las respuestas, no caben en palabras, va más allá de alguna sensación, del miedo.
Dejaría de lado esa vaga sensación de soledad, ahí estaría siempre, pero no me importaría, no tendría miedo a estar sola.
Desnudaría mi pensamiento, lo dejaría fluir libre y sereno, desprendido de todo individualismo, sería el y el universo, un pensamiento colectivo, homogéneo.
Días como hoy, y como todos esas ganas inmensas de salir corriendo me inundan, correr hacia ningún lugar, el andar es el camino, el viaje el destino...
Si perdiera el miedo por algunas ocasiones, quizás ya no tendría muchos amigos, o quizás tendría muchos más, vaya yo a saber.
He dejado de cantar en tantas ocasiones,  de danzar, de escribir, de pintar, de leer, de escuchar, de hablar, de ser.
¿A cuántas personas no les he dicho lo que siento? ¿Cuántos besos se me han atorado en la garganta? Y así las preguntas se han acumulando, al igual que los dolores y los mal logrados amores. A veces uno tiene miedo a mojarse, parecemos no saber que nos vamos a secar.
Le tengo tanto miedo al futuro, a lo incierto, todo es tan incierto, tan enteramente universal que no hay límite alguno. Si no tuviera miedo estoy segura que podría volar.
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Hay un bien, hay un mal?
Siempre quiero tener la razón, entonces recuerdo que no tengo que buscar y que no hay razón.
Tantas veces he limitado mi amor entregándolo a una sola persona ¿Por qué?
Amar, amar es la finalidad, ser el amor, hacer el amor, que el amor nos haga a nosotros, convertir el amor, mutarlo, mutar en amor.
En ocasiones tengo miedo de morir, cuando se tiene miedo se está muerto.
Entonces lo pierdo, me desprendo, sonrió hasta explotar, dejo de buscarle formas a las nubes, porque las nubes me buscan forma a mí. Son tan traviesas las nubes, las veo y al instante sé que ellas no tienen miedo. Son lo que son, y lo que quieren, reciben y dan y así hasta que se mezclan en la eternidad. Quisiera ser como ellas.
Quisiera ya nunca tener miedo.