Solo quisiera que me siguieras en bicicleta
Sin principio, ni fin, sin carretera.
Te quiero sentir, te quiero soñar.
Te quiero llevar a casa a dormir
Que cenemos con vino, que riamos sin fin
Hacer el amor
mientras el jazz se nos mete por los poros.
Despertando sin abrir los ojos, para que no se escape el
momento
Donde mi luz roza tu cuerpo bajo la sábana
Y al extender mi mano toco tu alma.
Quiero llegar a ese espacio íntimo donde solo eres tú y
podemos ser nosotros.
Donde acaricio tu cabello y mis dedos galopan sobre tu
cuerpo temeroso y vibrante.
Quiero llevarte a ese lugar donde dormimos sobre el pasto
húmedo y congelar ese momento para mí, para revivirlo luego a solas, cuando
estés lejos.
Permíteme bailar contigo, sobre las rocas, bajo la lluvia.
Déjame rozar tus piernas, donde me pierdo.
Déjame sentirme, soñarte.
Ábreme la puerta que me lleve a ti.
Quiero perderme en ti, mientras me encuentro.
Permíteme congelar tus sonrisas y tus besos para cuando me
hagan falta.
Para cuando no estés y no exista un hasta pronto, un después,
un en la noche te veo.
Déjame ponerte la canción que he creado para ti sin
conocerte
Permíteme decirte que estás bella, que eres brisa y
primavera.
Verte es sonreír al instante, es perderme en ti, es amarte.
Déjame volar contigo,
extender tus alas y tus sueños.
Permíteme no guardarte rencor, no odiarte por desearte en
exceso.
Permíteme tomarte cariño poco a poco, sin prisas sin tiempo.
Déjame guardar nuestros recuerdos en una cajita de cristal
Y déjame colgar en el coche un atrapa sueños para las dudas
y las molestias que nos deje la extrema convivencia.
Permíteme apaciguar tus enojos y tomarte fotos todo el día.
Quiero ser tu presente y tu futuro. Sin pasado y sin miedos.
Sin sueños rotos, ni alas heridas.
Permíteme despertarte cada día con un beso y dormirte
acariciando tu cabello.