Ya había olvidado como era estar sola
como se escuchan los grillos en las madrugadas
y como entre llanto y risas
se levanta una mamá primeriza en la mañana.
Ya había olvidado también lo absurda que es la vida.
Había olvidado como era estar sola entre la gente,
como caminar sin agachar la frente
olvidé inclusive hasta mi nombre, trate de encontrarlo y no lo hallé,
no estaba en los cajones,
ni entre las monedas de 10 centavos, esas que tanto pierde la gente,
no estaba tampoco en los "te amo" que tanto se olvidan.
Ya cuando estataba cansada de tanto buscar,
recordé que no era nada, y luego lo olvidé,
como olvidé también que te amaba.
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