Soy la que te ha ahuyentado
la que le roba palabras a la noche
soy la que todo ha perdido
Soy y siempre he sido la que huye
como la hoja que cae, que se desprende
me golpeo contra el viento y me gusta.
Soy soledad, susurros, silencios,
ilusiones disipadas en formas humanas,
soy ojos, sangre, vísceras,
necedades, indecencias, soy toda ausencias.
Espero, no sé que espero, pero espero,
en el fondo soy débil, y siempre lo he sido
soy mitad humana y mitad fantasía
un huracán de pajaritos cantaros
en el fondo soy todo eso que escondo,
todo lo que olvido.
Escribo poesía para decretar fantasías transformadoras de realidades falsas e incongruentes,la fantasía es la única verdad, la "realidad" un ente en movimiento transformado por lo perverso e inconsciente de una sociedad que no alimenta su alma, que no vive un pensamiento libre y no trasciende su espíritu.
miércoles, 15 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
Rodar y rodar...
Esta entrada va dedicada a la Mochila rodante que hoy muy temprano partió a su primera frontera, Belize, dejando atrás un país que les dio mucho, pero eso sólo fue el principio de un gran viaje, aún les espera más, Centroamérica es tierra de hermanos, unidos por la fraternidad y el amor a la tierra...
¿Qué es la Mochila Rodante? Se los podría contar, pero me gustaría más que lo descubrieran por ustedes mismos, quedaran prendados del proyecto tanto como yo, un proyecto enorme, fundado en la esperanza de una conciencia colectiva y ecológica ¡Una maravilla!
Aquí se les dejo: http://www.mochilarodante.com/
Pude compartir con los chicos cerca de una semana, en la que aprendí que la mochila rodante se lleva en el alma al igual que las cletas, va más allá de hacer un viaje de México hasta Argentina, es cosa de cambiar la perspectiva que la gente tiene del uso de la bicicleta, por qué la usamos como un medio de entretenimiento cuándo es un medio de transporte viable y mucho más sustentable que un vehículo, evita la congestión vehicular en las grandes ciudades, el aislamiento que vivimos cuando nos encerramos en un vehículo perdiendo todo contacto con nuestro entorno, cuantas maravillosas sensaciones nos perdemos por "comodidad", la cuestión es crear conciencia de esto en la sociedad y eso, eso es lo que está haciendo la Mochila Rodante, y yo me quiero sumar a esa causa colectiva.
¿Se imaginan un mundo dónde todos anduviéramos en bicicletas? ¡Yo sí! Quizás no todo el tiempo, ni al mismo tiempo, pero la mayor parte del tiempo sí se podría, en la mayoría de las ciudades las personas se transportan en vehículos para cubrir distancias muy cortas que podrían ser fácilmente cubiertas en bicicleta sin mayor problema, todo está en los límites que nosotros mismos nos pongamos, de ahí se deriva todo.
Ese mundo sería un mundo desbordante de lucecitas por dentro, más seguro de sí mismo, más feliz, más puro, armonioso con el universo. ¡Yo quiero estar en el!
Todos piensan que es más complicado de lo que se dice, pero no es así, la realidad es que es muy sencillo, hay ganas de hacerlo o no las hay. Todo viaje comienza con el primer paso, y este gran viaje hacia una conciencia ecológica colectiva ya empezó y va hacia adelante en México y en América Latina y yo ya me siento parte de el, gracias a la Mochila por su labor, por sus sueños, por su conciencia que va más allá del individualismo que el sistema ha querido sembrar en nuestras mentes, ustedes han trascendido y su trascendencia se ha expandido a muchos caminos que se han abrazado con los suyos, como se los escribí, el camino se extenderá a su encuentro, pues no hay camino, se hace camino al andar.
Escribo esto para los que me lean, para la Mochila Rodante, para mí, porque así como ellos soñaron con esto, yo lo he soñado también, de diferente manera, con diferentes objetivos y sé que todos lo hemos soñado alguna vez, dejar todo y volar hacia nuestras ansias de libertad, de transcendencia, de conciencia colectiva, ir hacia la meta que somos nosotros, haciendo un mundo mejor en el camino. No es fácil desprenderse de todo, pero tampoco es difícil, es sólo cuestión de una férrea decisión, ahí está la voluntad que lo maneja todo, esa voluntad que está en el centro de nuestro ser y que no sabemos manejar, inclusive hasta la desconocemos, como dijera Einstein alguna vez: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, la voluntad." Y a mí no me cabe duda de eso.
"Una bici en el camino me enseño que mi destino era rodar y rodar." Esa frase que leí por ahí hace unos días no puede describir mejor la gran verdad que he encontrado esta semana cerca de la Mochila Rodante, ese es nuestro destino, rodar y rodar, no hay camino, nosotros hacemos nuestro camino. Hagamos conciencia y rodemos hasta sumergirnos en la inmensidad del universo. Les prometo que se van a divertir.
Mi conciencia me dice que yo soy otro tú, y tú eres otro yo, nada más importante que el bienestar colectivo, esa es la gran fiesta, la verdadera.
Por último, visiten la página de la Mochila Rodante, y apoyemos a estos chicos generadores de conciencia, por México y América Latina.
Aquí la página de Facebook: https://www.facebook.com/mochila.rodante
Y aquí unos vídeos que espero puedan disfrutar tanto como yo, la bicicleta es una máquina de sueños.
¿Qué es la Mochila Rodante? Se los podría contar, pero me gustaría más que lo descubrieran por ustedes mismos, quedaran prendados del proyecto tanto como yo, un proyecto enorme, fundado en la esperanza de una conciencia colectiva y ecológica ¡Una maravilla!
Aquí se les dejo: http://www.mochilarodante.com/
Pude compartir con los chicos cerca de una semana, en la que aprendí que la mochila rodante se lleva en el alma al igual que las cletas, va más allá de hacer un viaje de México hasta Argentina, es cosa de cambiar la perspectiva que la gente tiene del uso de la bicicleta, por qué la usamos como un medio de entretenimiento cuándo es un medio de transporte viable y mucho más sustentable que un vehículo, evita la congestión vehicular en las grandes ciudades, el aislamiento que vivimos cuando nos encerramos en un vehículo perdiendo todo contacto con nuestro entorno, cuantas maravillosas sensaciones nos perdemos por "comodidad", la cuestión es crear conciencia de esto en la sociedad y eso, eso es lo que está haciendo la Mochila Rodante, y yo me quiero sumar a esa causa colectiva.
¿Se imaginan un mundo dónde todos anduviéramos en bicicletas? ¡Yo sí! Quizás no todo el tiempo, ni al mismo tiempo, pero la mayor parte del tiempo sí se podría, en la mayoría de las ciudades las personas se transportan en vehículos para cubrir distancias muy cortas que podrían ser fácilmente cubiertas en bicicleta sin mayor problema, todo está en los límites que nosotros mismos nos pongamos, de ahí se deriva todo.
Ese mundo sería un mundo desbordante de lucecitas por dentro, más seguro de sí mismo, más feliz, más puro, armonioso con el universo. ¡Yo quiero estar en el!
Todos piensan que es más complicado de lo que se dice, pero no es así, la realidad es que es muy sencillo, hay ganas de hacerlo o no las hay. Todo viaje comienza con el primer paso, y este gran viaje hacia una conciencia ecológica colectiva ya empezó y va hacia adelante en México y en América Latina y yo ya me siento parte de el, gracias a la Mochila por su labor, por sus sueños, por su conciencia que va más allá del individualismo que el sistema ha querido sembrar en nuestras mentes, ustedes han trascendido y su trascendencia se ha expandido a muchos caminos que se han abrazado con los suyos, como se los escribí, el camino se extenderá a su encuentro, pues no hay camino, se hace camino al andar.
Escribo esto para los que me lean, para la Mochila Rodante, para mí, porque así como ellos soñaron con esto, yo lo he soñado también, de diferente manera, con diferentes objetivos y sé que todos lo hemos soñado alguna vez, dejar todo y volar hacia nuestras ansias de libertad, de transcendencia, de conciencia colectiva, ir hacia la meta que somos nosotros, haciendo un mundo mejor en el camino. No es fácil desprenderse de todo, pero tampoco es difícil, es sólo cuestión de una férrea decisión, ahí está la voluntad que lo maneja todo, esa voluntad que está en el centro de nuestro ser y que no sabemos manejar, inclusive hasta la desconocemos, como dijera Einstein alguna vez: "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica, la voluntad." Y a mí no me cabe duda de eso.
"Una bici en el camino me enseño que mi destino era rodar y rodar." Esa frase que leí por ahí hace unos días no puede describir mejor la gran verdad que he encontrado esta semana cerca de la Mochila Rodante, ese es nuestro destino, rodar y rodar, no hay camino, nosotros hacemos nuestro camino. Hagamos conciencia y rodemos hasta sumergirnos en la inmensidad del universo. Les prometo que se van a divertir.
Mi conciencia me dice que yo soy otro tú, y tú eres otro yo, nada más importante que el bienestar colectivo, esa es la gran fiesta, la verdadera.
Por último, visiten la página de la Mochila Rodante, y apoyemos a estos chicos generadores de conciencia, por México y América Latina.
Aquí la página de Facebook: https://www.facebook.com/mochila.rodante
Y aquí unos vídeos que espero puedan disfrutar tanto como yo, la bicicleta es una máquina de sueños.
martes, 24 de julio de 2012
Sin título aún.
Escrito el 02 de febrero, desde el fondo para afuera.
¿Cuándo vas a encontrar a esa persona?
¿Estás segura de qué existe?
¿Cómo es la mente de aquel a quién quieres amar?
¿Se puede querer amar o simplemente se hace?
Aún hay mucho por ver, mucho más...
Conéctate con el universo
el polvo estelar va traerlo a ti,
necesitar amar, amarte, ser, ver, oír, fluir.
Sal al camino, las fuerzas inexplicables vendrán a ti,
van a encontrarte, estarás tan libre, tan tú,
tan universal, infinita, inmortal,
serás lo que él también quiere
se habrán conectado con el universo
y serán uno con el y uno entre ustedes,
uno con todos, con el amor infinito.
Como el viento que viene y va y está en todo,
así serán ustedes.
No importa, nada importa ya,
nunca nada ha importado en realidad,
eres nada más polvo estelar,
un desatino controlado.
Sólo ríete y fluye, fluye con el universo.
¿Eres lo que quieres ser?
Cuando lo seas las fuerzas inexplicables traerán a ti a tu compañero de destino.
¿Cuándo vas a encontrar a esa persona?
¿Estás segura de qué existe?
¿Cómo es la mente de aquel a quién quieres amar?
¿Se puede querer amar o simplemente se hace?
Aún hay mucho por ver, mucho más...
Conéctate con el universo
el polvo estelar va traerlo a ti,
necesitar amar, amarte, ser, ver, oír, fluir.
Sal al camino, las fuerzas inexplicables vendrán a ti,
van a encontrarte, estarás tan libre, tan tú,
tan universal, infinita, inmortal,
serás lo que él también quiere
se habrán conectado con el universo
y serán uno con el y uno entre ustedes,
uno con todos, con el amor infinito.
Como el viento que viene y va y está en todo,
así serán ustedes.
No importa, nada importa ya,
nunca nada ha importado en realidad,
eres nada más polvo estelar,
un desatino controlado.
Sólo ríete y fluye, fluye con el universo.
¿Eres lo que quieres ser?
Cuando lo seas las fuerzas inexplicables traerán a ti a tu compañero de destino.
Si me conociera
Si me conociera sabría que no soy perfecta y no buscaría serlo
no me hundiría en mis defectos
me pararía en cambio sobre mis virtudes,
habría quienes dijeran de mí cosas
y no me importaría;
haría a mi corazón sordo
y a mis oídos necios.
No quiero que la gente me acepte,
si en realidad aún no me he aceptado yo
y es que todavía no me conozco
y cuando creo ya conocerme descubro algo en mí
que antes no había percatado.
Sé que siempre seré una extraña en esta casa que soy yo,
que nunca terminaré de aprender
porque aún ni siquiera he comenzado,
sé también que cuando me conozca
no seré perfecta
y no tengo,
ni tendré objeción en aceptarlo.
no me hundiría en mis defectos
me pararía en cambio sobre mis virtudes,
habría quienes dijeran de mí cosas
y no me importaría;
haría a mi corazón sordo
y a mis oídos necios.
No quiero que la gente me acepte,
si en realidad aún no me he aceptado yo
y es que todavía no me conozco
y cuando creo ya conocerme descubro algo en mí
que antes no había percatado.
Sé que siempre seré una extraña en esta casa que soy yo,
que nunca terminaré de aprender
porque aún ni siquiera he comenzado,
sé también que cuando me conozca
no seré perfecta
y no tengo,
ni tendré objeción en aceptarlo.
lunes, 23 de julio de 2012
¿Qué haría si ya no tuviera miedo?
¿Qué haría si ya no tuviera miedo? Es tan recurrente la pregunta y tan amplias las respuestas, no caben en palabras, va más allá de alguna sensación, del miedo.
Dejaría de lado esa vaga sensación de soledad, ahí estaría siempre, pero no me importaría, no tendría miedo a estar sola.
Desnudaría mi pensamiento, lo dejaría fluir libre y sereno, desprendido de todo individualismo, sería el y el universo, un pensamiento colectivo, homogéneo.
Días como hoy, y como todos esas ganas inmensas de salir corriendo me inundan, correr hacia ningún lugar, el andar es el camino, el viaje el destino...
Si perdiera el miedo por algunas ocasiones, quizás ya no tendría muchos amigos, o quizás tendría muchos más, vaya yo a saber.
He dejado de cantar en tantas ocasiones, de danzar, de escribir, de pintar, de leer, de escuchar, de hablar, de ser.
¿A cuántas personas no les he dicho lo que siento? ¿Cuántos besos se me han atorado en la garganta? Y así las preguntas se han acumulando, al igual que los dolores y los mal logrados amores. A veces uno tiene miedo a mojarse, parecemos no saber que nos vamos a secar.
Le tengo tanto miedo al futuro, a lo incierto, todo es tan incierto, tan enteramente universal que no hay límite alguno. Si no tuviera miedo estoy segura que podría volar.
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Hay un bien, hay un mal?
Siempre quiero tener la razón, entonces recuerdo que no tengo que buscar y que no hay razón.
Tantas veces he limitado mi amor entregándolo a una sola persona ¿Por qué?
Amar, amar es la finalidad, ser el amor, hacer el amor, que el amor nos haga a nosotros, convertir el amor, mutarlo, mutar en amor.
En ocasiones tengo miedo de morir, cuando se tiene miedo se está muerto.
Entonces lo pierdo, me desprendo, sonrió hasta explotar, dejo de buscarle formas a las nubes, porque las nubes me buscan forma a mí. Son tan traviesas las nubes, las veo y al instante sé que ellas no tienen miedo. Son lo que son, y lo que quieren, reciben y dan y así hasta que se mezclan en la eternidad. Quisiera ser como ellas.
Quisiera ya nunca tener miedo.
Dejaría de lado esa vaga sensación de soledad, ahí estaría siempre, pero no me importaría, no tendría miedo a estar sola.
Desnudaría mi pensamiento, lo dejaría fluir libre y sereno, desprendido de todo individualismo, sería el y el universo, un pensamiento colectivo, homogéneo.
Días como hoy, y como todos esas ganas inmensas de salir corriendo me inundan, correr hacia ningún lugar, el andar es el camino, el viaje el destino...
Si perdiera el miedo por algunas ocasiones, quizás ya no tendría muchos amigos, o quizás tendría muchos más, vaya yo a saber.
He dejado de cantar en tantas ocasiones, de danzar, de escribir, de pintar, de leer, de escuchar, de hablar, de ser.
¿A cuántas personas no les he dicho lo que siento? ¿Cuántos besos se me han atorado en la garganta? Y así las preguntas se han acumulando, al igual que los dolores y los mal logrados amores. A veces uno tiene miedo a mojarse, parecemos no saber que nos vamos a secar.
Le tengo tanto miedo al futuro, a lo incierto, todo es tan incierto, tan enteramente universal que no hay límite alguno. Si no tuviera miedo estoy segura que podría volar.
¿Hasta dónde puedo llegar?
¿Hay un bien, hay un mal?
Siempre quiero tener la razón, entonces recuerdo que no tengo que buscar y que no hay razón.
Tantas veces he limitado mi amor entregándolo a una sola persona ¿Por qué?
Amar, amar es la finalidad, ser el amor, hacer el amor, que el amor nos haga a nosotros, convertir el amor, mutarlo, mutar en amor.
En ocasiones tengo miedo de morir, cuando se tiene miedo se está muerto.
Entonces lo pierdo, me desprendo, sonrió hasta explotar, dejo de buscarle formas a las nubes, porque las nubes me buscan forma a mí. Son tan traviesas las nubes, las veo y al instante sé que ellas no tienen miedo. Son lo que son, y lo que quieren, reciben y dan y así hasta que se mezclan en la eternidad. Quisiera ser como ellas.
Quisiera ya nunca tener miedo.
martes, 17 de abril de 2012
Suelo buscar...
Suelo buscar una respuesta, más no sé cuál es la pregunta,
deseaba crear, ahora quiero tener lo que otros crean,
era divertido soñar con un mundo sin diferencias,
donde nadie vea al otro, sin verse primero a el,
cuando veo a mi hermano, lo que veo es mi reflejo,
un mundo sin distorsión,
busco algo, algo que no encuentro,
espero, no sé que espero, pero espero a que llegue,
tuve un amor que nunca dí y una taza de café que jamás serví,
en alguna ocasión regale un "te amo" que nunca volvió
y así se han ido poco a poco los cariños vacíos,
las carteras llenas, las libretas,
escribe y escribe para alguien que nunca llega,
no conozco su rostro aún y la verdad no me interesa,
sé que piensa,que sueña, que goza y sufre,
que también me espera,
ahí en el café, en la tienda,
en su casa mientras lee una novela,
a Neruda, a Bécquer, lo que él quiera,
podría hacerle pastas en la cena,
en alguna ocasión, cuando se pueda,
como saber sí lo he encontrado,
no se siquiera lo que busco, no sé ni siquiera si estoy buscando,
suelo esperar, pero a veces como hoy prefiero buscar.
deseaba crear, ahora quiero tener lo que otros crean,
era divertido soñar con un mundo sin diferencias,
donde nadie vea al otro, sin verse primero a el,
cuando veo a mi hermano, lo que veo es mi reflejo,
un mundo sin distorsión,
busco algo, algo que no encuentro,
espero, no sé que espero, pero espero a que llegue,
tuve un amor que nunca dí y una taza de café que jamás serví,
en alguna ocasión regale un "te amo" que nunca volvió
y así se han ido poco a poco los cariños vacíos,
las carteras llenas, las libretas,
escribe y escribe para alguien que nunca llega,
no conozco su rostro aún y la verdad no me interesa,
sé que piensa,que sueña, que goza y sufre,
que también me espera,
ahí en el café, en la tienda,
en su casa mientras lee una novela,
a Neruda, a Bécquer, lo que él quiera,
podría hacerle pastas en la cena,
en alguna ocasión, cuando se pueda,
como saber sí lo he encontrado,
no se siquiera lo que busco, no sé ni siquiera si estoy buscando,
suelo esperar, pero a veces como hoy prefiero buscar.
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